El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player


EL PALACIO DEL GUARDACHOQUE



El Palacio del Guardachoque fabrica y repara todo tipo de silenciadores, tubos de escape, guardachoques, guardafangos, terminales de motor y cuanto requiera su vehículo con tecnología norteamericana, cien por ciento garantizada.

La prioridad de los habitantes del planeta Tierra es cuidar el medio ambiente, el Ecuador no es la excepción, pues el problema del calentamiento global es perjudicial para todos. Una de las causas es la emisión de gases tóxicos, provocado por el tubo de escape de un automotor en mal funcionamiento.

Hoy en día en nuestro país, existe una empresa dedicada a solucionar ese tipo de inconveniente, pues el Palacio del Guardachoque, nace con el propósito de fabricar, reparar y reemplazar tubos de escape y silenciadores que ya han cumplido su vida útil.

Esta flamante empresa, se encuentra ubicada en la ciudad del Puyo, provincia de Pastaza, pues fabrica todo un stop de silenciadores, tubos de escape, guardachoques, guardafangos, terminales para motor, con la mejor tecnología existente: máquinas soldadoras, dobladoras, cortadoras de última generación, importadas desde los Estados Unidos para brindar seguridad, confiabilidad y garantía en todos sus trabajos.

El gestor es Carlos Patricio Pico Barrionuevo, de 41 años, oriundo de Santo Domingo de los Colorados, provincia Tsáchila, quien junto a su esposa, Paola Poma, de 37 años y de la misma ciudad, lograron formar una empresa sólida con un prometedor crecimiento. “Hace cuatro años, vinimos desde Santo Domingo de los Colorados a radicarnos en esta bella ciudad del Puyo, empezamos de a poco y hoy por hoy, contamos con una variedad de productos para todo tipo de automotor ya sea liviano o pesado; nosotros construimos lo que el cliente desee”, opinó Paola, quien lleva la contabilidad del negocio.

En la ciudad de Guayaquil fue donde aprendió Carlos Pico esos conocimientos que le sirvieron para instalar su primer taller en su ciudad natal. Junto a su esposa empezaron construyendo carrocerías metálicas. Luego de un estudio de mercado en el Puyo, decidieron trasladarse allí y lograron cumplir su sueño que era inaugurar El Palacio del Guardachoque, empresa con mucho éxito.

La pareja se proyecta a la apertura de una sucursal en Macas, ya que su cartera de clientes, proviene de todos los rincones del Ecuador. “Nos sentimos satisfechos por el logro obtenido con mucho esfuerzo, nos va muy bien, hemos tenido mucha acogida de parte de nuestros clientes que confían en nuestro profesionalismo. No podemos defraudarlos, es por eso que, nos preparamos día a día, para brindarles lo mejor”, concluyó Paola Poma.

Los clientes prefieren sus productos porque son de buena calidad; acabados de lujo y durabilidad que constituye su sello de garantía; sumados a la responsabilidad y profesionalismo de sus propietarios y personal técnico de la empresa, la proyectan a ser la mejor de la zona oriental del Ecuador.

Carlos Patricio y Paola seguirán trabajando incansablemente para solucionar el problema del escape y el guardachoque en el país. Dejará su vehículo en perfectas condiciones, apto para pasar todas las revisiones. “Su seguridad es nuestra responsabilidad.



Columnistas

GLOBALIZACIÓN,
EDUCACIÓN Y PROGRESO

César Augusto Alarcón Costta
CORPORACIÓN SOLIDARIA “ADULTOS MAYORES PROACTIVOS Y PROFESIONALES” AMPRO.
Servio Lima P.
LAURA ACOSTA DE JARRÍN, EDITORA DE LA REVISTA FAMILIA, EN DIÁLOGO CON EMPRENDEDORES

LUIS VARGAS TORRES
PALADÍN DE LA DEMOCRACIA

Fernando Mosquera

EL RUMBO Y EL RITMO DE LA VIDA
Marco Robles
SELECCIÓN DE FÚTBOL:
SELECCIÓN DE FÚTBOL:
CRÓNICA DE UN FRACASO ANUNCIADO

Hugo Ibarra
 

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player


Gral. Ventimilla y Av. 12 de Octubre Nº E10-50 Edificio El Girón Bloque Torre W piso 13 oficina 135
Telf: 2547873 / 02255 2189 / 2502686
Quito - Ecuador 2011

REVISTA DEL EMPRENDEDOR ECUATORIANO
Prohibida su reproducción total o parcial, sin autorización escrita de su titular.