Para desentrañar la obra de Karlos Fierro, artista de brillante y larga trayectoria, vale la pena reproducir parte de los versados criterios de Fernando Artieda y Zalacaín, publicados en el catálogo de arte editado por Mercedes Terán H.
La obra de Fierro se ha venido retrocargando de ideas, de hondos contenidos humanos, de cálidos silencios.
En la pulcritud con que trabaja sus paisajes vacíos, paisajes de un Quito sin tiempo, como si siempre hubiera estado allí, prendida de la pestaña de Dios, se sobreentiende un regamento de vida humana. Es una calle sí, pero una calle por donde ha sudado la gente.
No es la limpieza del cuadro listo para ser colgado como adorno, sino una pintura asoleada, sudada, vivida.
Pero también está pintado multitudes, grupos humanos abigarrados, entusiastas procesionales, indignados o festivos. La línea fuerza ha sido reemplazada por una objetividad necesaria para que la emoción sea real, no alcahueteada. Sin embargo, los personajes de Karlos Fierro son anónimos, no tienen rostro, son inidentificables.
Contribuyen con este detalle a incrementar en el espectador el concepto de masa anónima, de grupo imperfecto de seres humanos trasuntando solamente su ritmo, su presencia y su actitud frente al mundo pero sin reclamar la individualidad, exaltando más bien su solidaridad, su índole colectiva y por eso, su grandeza.
Pero también pinta hombres individualizados, hombres solos. Aquí sin embargo, los rostros tampoco existen. Fierro los pinta por detrás. Son seres arrancados del abandono. De un hueco de silencio. La policromía de un poncho eterno como el destino, el colorido del moño tradicional del hombre nativo de América andina, chispea al ojo del espectador como si una sangre indolora saliera despedida de tanto desprecio por el hombre y sus cosas.
Pero Fierro, deslumbrado por su sentido de raza y de nación, va y busca en la zoología su manifestación más importante. Así la tradición de la pelea de gallos se derrama sobre la tela con la altanería de los combatientes encrestados en la lucha multicolor. Los papagayos desbordan su hermosura, sus auriazules, sus rojiverdes emponzoñados de belleza, deslumbrante y fatal.
Karlos Fierro ha acoderado su bajel en un muelle donde el pueblo reclama a voces su presencia incontenible, honesta, paradigmática. El artista sincero no puede escapar a esta sintonía telúrica, ineludible, fehaciente. Es así que el joven perserverante y creativo, ha desembarcado con ese puerto y se ha abrazado estrechamente a ese pueblo que reclama estar presente y palpitantemente vivo en todas y cada una de las obras de los artistas honrados de la Patria.
Fernando Artieda
El paisaje serrano, con casas blancas e iluminadas, con cielos azules y nubes esponjosas y navegantes, con marcados contrastes, donde, asimismo, distinguimos agradable detalles del quehacer dentro de esos paisajes o de esas ciudades (porque trozos de ciudades y de barrios menudean en Karlos Fierro). Vistas algo semejantes entre sí, pero a las que el pintor dota de encanto y poesía, de una parsimonia feliz y a base de colores con vida y vibración esparcidos en las composiciones mencionadas, que muestran al artista que es capaz de construir con tacto y sentido plástico; unas veces, situándose, armado de un “lente” estático, si cabe, en otras, confiriéndole a sus bloques de casas, donde sobresalen techos , cúpulas y campanarios, una especie de tensión que doblega hacia leves curvaturas a las líneas rectas.
Zalacaín
Karlos Fierro
1977, Salón de Artes Plásticas, Quito.
1978, Exposición Individual “Auditorio Lincoln”, Embajada de EEUU, Quito.
1978, Exposición Individual Museo Municipal, Guayaquil.
1979, Salón Nacional del Banco Central, Quito.
1979, Exposición Individual Casa de la Cultura Núcleo del Azuay, Cuenca.
1980, Exposición Colectiva, Florencia, Italia.
1982, Exposición Individual Guayaquil Tennis Club, Guayaquil.
1984, Exposición Individual Consulado del Ecuador en New York, USA.
1985, Exposición Individual Banco Continental, Guayaquil
1986, Exposición Individual Galería Filanbanco, Guayaquil.
1987, Exposición Individual Galería Pomaire, Quito.
1988, Exposición Artística Ecuatorianos en los Ángeles, C.A.
1989, Exposición Sociedad de Artistas Latinoamericano (SOLAA), Los Ángeles C.A.
1989, Exposición Individual Galería Allan Jeffries, Los Ángeles, C.A.
1991, Exposición Individual Galería “El Condado”, Quito.
1993, Exposición Individual Galería Arte imagen, Quito.
1998, Exposición Individual Galería Filanbanco, Quito.
1998, Exposición Individual Ciudad de México.
2001, Concurso de Pintura, Fundación Ecuatoriana de Desarrollo, 1er Lugar, medalla de Oro.
2003, Exposición Colectiva- Universidad Arts, Quito.
2005, Exposición Individual Mesón Cultural, Quito.
2008, Exposición Individual Galería Juan Villafuerte, Ministerio de Cultura.
Contactos:
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k.fierro@hotmail.com
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