En la señorial casona de la Fundación El Comercio, ubicada en la Av. Colón y Urbina de la ciudad de Quito, se realiz
“Jamás soñé llegar al diario El Comercio y estar en la revista Familia; estudié para ser traductora y luego estuve estudiando lingüística”, agrega a manera de introducción y respondiendo a nuestro afán por conocer algo del perfil biográfico de una mujer exitosa en el Ecuador. Antes y después de su matrimonio, recuerda que trabajaba en OLADE así como en empresas petroleras, su trabajo como traductora merecía muy buena remuneración y satisfacción personal, tomó cursos de expresión idiomática y manejo de lenguaje para cumplir su trabajo de la mejor manera. Tenía el propósito de continuar, realizándolo incluso desde su casa. “Un día –anota Laurita- conversando con Guadalupe Mantilla, me preguntó si me interesaba hacer algunas traducciones para una revista que tenían en domingo”, mujer inteligente y madre responsable, respondió que le parecía interesante mientras le quedara tiempo para compartir con sus hijos.
Un proyecto pequeñito
Como las cosas que surgen para trascender, nació la revista Familia. Era el año 1991, recuerda a Fausto Segovia Bauz como editor, quien llevaba dos o tres años con el proyecto planteado al diario El Comercio en base a su experiencia en la revista salesiana Ser Familia. “Empezó como algo muy pequeñito con la posibilidad de hacer temas que venían de fuera, traducciones, etc. - luego de una pausa, agrega- era interesante.
Circunstancias y retos para asumir
“Fausto Segovia fue nombrado Ministro de Educación y tuvo que salir, en circunstancias en que Yolanda Aguilar, una excelente periodista, muy jovencita, se había iniciado en Últimas Noticias… pero Guadalupe le había pedido que hiciera algunos temas para Familia, así nos juntamos”. Milagros Aguirre, -otro nombre conocido entre los lectores del diario- de vez en cuando colaboraba desde la redacción de El Comercio. “Yolanda se convirtió en editora y me dijo que lo haría si yo me quedo como coeditora, le dije que no sé de periodismo, a lo que respondió … el periodismo es un oficio, eso se aprende haciendo”
“Los ánimos eran muy grandes, queríamos cambiar las cosas, hacer una revista de otro tipo, que estuviera acorde con las nuevas generaciones y se leyera de verdad con mucho agrado, que mantuviera algunas líneas introducidas sobre cuidado de los hijos y salud, pero que fuese más ágil, que tratara lo que está pasando en el mundo, sobre áreas culturales y artísticas, que entrara con otra dinámica y más fuerza, pensando en las nuevas generaciones” Al referir estas circunstancias, el rostro de nuestra entrevistada se ilumina y la fuerza de la convicción fluye de su alma con la energía que impulsa su realización plena. “Así trabajamos hasta el año 2000. Yolanda quiso dedicar más tiempo a su hija y desde allí asumí como editora. Mis hijos crecieron y ya no tenía excusa para dejar de ir todos los días a la empresa”.
Familia y sus innovaciones, una de ellas, su formato
Los lectores tienen razón cuando plantean inquietudes sobre el nuevo formato, señala con total certeza mientras da a conocer su propósito de hacerla más sustanciosa, de mejor calidad, más “revistera” para la percha. Antes era como un suplemento del periódico, hoy está en papel couché, acorde a las nuevas generaciones, concluye alegremente.
El domingo la Familia constituye el alma del periódico, aunque “más chiquita” como anotó la madre de la Editora, pero sin duda con más contenido para quedarse en las manos, en la mente y en el corazón de los lectores… “hemos tenido mucho éxito, tenemos gente joven que tal vez no era lectora de Familia y ahora lo es”
Orientación según el contenido
Con todo fundamento, subraya el acierto de llamarse Familia que permite llegar a todos y ese es su interés e intención. “Por cierto tenemos muchas personas fieles que coleccionan desde la primera que salió, personas de edad, muchas, de la tercera edad, madres de familia con hijos adolescentes que llaman, sugieren temas a tratar, madres jóvenes, estudiantes y hasta niños; temas que se tratan en el aula de escuelas y colegios, eso nos da mucho ánimo, buscamos pequeñas secciones que sean de interés y puedan ser utilizadas en clase. La idea es que el domingo la Familia llegue a todos en el hogar.
Visión sobre el Internet y la tecnología virtual
Pienso que el libro jamás va a morir, los formatos nuevos harán que la gente lea más, que haya más facilidad de acceso pero el libro estará siempre presente, la lectura nunca será lo mismo en las nuevas tecnologías. El libro es un compañero, por ello no creo que muera. Me gusta pensar que pasará lo mismo que pasó cuando llegó el cine, se dijo que se acabarían los teatros, y quizás hubo un cambio pero nada más actual y aceptado que el teatro, es decir, son opciones de recrear en la forma y mantener la esencia, subrayó.
Preferencia entre imágenes y textos
Hay artículos en revistas o periódicos que pueden darse el lujo de ser más gráficos, pero creo que cuando hay algo consistente, la gente lo lee, -a continuación cita un ejemplo- hicimos un artículo sobre el holocausto con imágenes muy lindas con texto largo y fue lo más leído en esa semana.
Tiene que haber un equilibrio, ese es, precisamente el papel del editor, investigar, buscar maneras para llegar al lector en las diferentes formas, incluso en un medio impreso. Ahí está la titulación, tan importante como una fotografía o una ilustración. Todo es una combinación de elementos que llevan a presentar algo atractivo, que convoque a leer y reflexionar, pues, hasta sobre una receta de cocina hay que reflexionar, asegura.
Una mirada al futuro…
Inteligente, práctica e intuitiva, se expresa Laurita Acosta de Jarrín ante nuestra interrogante sobre el futuro: No podemos saber esas cosas, dice, si supiéramos el futuro sería maravilloso, estaré en Familia mientras sea posible para mí y le convenga a la revista. |