El día viernes 24 de junio del 2011, los Diarios “El Comercio” y “Hoy” de la ciudad de Quito, publicaron información económica preliminar del Censo Económico que se cumplió a finales del año 2010. El primero, lo hizo, bajo el Título: LOS MONOPOLIOS DE CEDEN EN EL PAIS”; y, Diario Hoy, con el Título “LA ECONOMIA GIRA EN TORNO AL COMERCIO”; a la lectura de los mismos se evidencia que los datos mencionados se presentan como simple información, sin comentarios o análisis crítico, sobre el significado de los mismos.
Séame permitido hacer algunas consideraciones y reflexiones interpretativas de esos datos preliminares del último Censo. En primer lugar, hay que recordar que diversos estudios socio económicos, han señalado al Sub continente Latinoamericano, como el de mayor inequidad y contradicciones sociales del Planeta, debido a la injusta distribución de la riqueza, que se evidencia en la concentración de la misma en una pequeña minoría de la población, mientras que un bajo porcentaje de ella corresponde a la gran mayoría poblacional, que presenta altísimos porcentajes de población viviendo en niveles de pobreza y un porcentaje significativo en el nivel de miseria. Para agravar la cosa, esta desigual distribución de la riqueza se sustenta en una economía subdesarrollada, dependiente y con otros desequilibrios e injusticias, como el desequilibrio geográfico del desarrollo, manifestado en la presencia de los llamados “polos de desarrollo” que concentran la mayor actividad económica, atraen migraciones internas y consumen los mayores volúmenes presupuestarios; igualmente, las profundas desigualdades entre el campo y la ciudad, el primero olvidado, desatendido, marginado; mientras, las ciudades, por la alta concertación poblacional, son objeto del clientelismo político, que con algunas obras busca captar el voto popular.
Es necesario cuestionar los métodos de análisis utilizados por los llamados “cientistas sociales”, vinculados o identificados con la elite dominante, que no suelen diferenciar lo que constituye “crecimiento económico” de lo que es “desarrollo económico social”; en el primer caso, se utilizan ciertos indicadores económicos de la macroeconomía, como el incremento del PIB, el crecimiento de las exportaciones, el incremento de las reservas monetarias, el crecimiento económico por sectores de la economía y hasta el crecimiento del empleo y decrecimiento del desempleo absoluto. Pero no nos dicen quienes son los beneficiarios de ese crecimiento, a que bolsillos y a que porcentaje de la población han ido a parar las ganancias resultantes de ese crecimiento. Cuando la bonanza alcanza también a los presupuestos públicos, se oculta quienes son los beneficiarios de la inversión o de los servicios prestados por el Estado. Por el contrario, “desarrollo económico social” significa un proceso integral de crecimiento, incluyente, democrático, que se traduzca en niveles de mayor bienestar, progreso y mejores condiciones de vida para toda la población; y, en modelos de mayor sensibilidad social, con la aplicación de correctivos y fórmulas que hagan posible una redistribución de la riqueza, para elevar las condiciones de vida de los más pobres y acortar la brecha social.
Refiriéndonos a la información censal publicada por los dos Diarios, nos permitiremos hacer la siguiente lectura e interpretación de esa información. Primero, que la hegemonía absoluta del comercio sobre otras actividades económicas, nos caracteriza como una economía tercer mundista, subdesarrollada y dependiente; somos parte del gran mercado global, monopolizado por las grandes potencias económicas y sus empresas transnacionales; estamos insertos en el comercio mundial como vendedores de materias primas y productos primarios y compramos manufacturas, principalmente artículos suntuarios que satisfacen la vanidad y el consumismo de la clase alta de la sociedad; de nada valen los esfuerzos para exportar más, porque esas divisas no alcanzan, generalmente, para pagar nuestras importaciones. Las actividades productivas son incipientes, minoritarias y no competitivas, por desfases administrativos o insuficiencias tecnológicas.
El desequilibrio geográfico en el desarrollo económico, aparece evidente; Guayas y Pichincha (Guayaquil y Quito), cuya población conjunta apenas supera el 40% de la población total, concentran, sin embargo, el 72% del volumen total de ventas y el 45% del total de establecimientos económicos; en esas dos ciudades se concentran el mayor porcentaje de grandes empresas, que según la información económica obtenida, son parte de la oligarquía dueña del país.
Los datos censales ponen en evidencia que mientras las grandes empresas acaparan más del 90% de las ganancias, son sin embargo, las medianas y pequeñas empresas las que prestan la mayor contribución social, al ser generadoras del mayor volumen de empleo; 911.146 trabajadores laboran en las pequeñas empresas, representando el 44% del total de personas ocupadas; representan el 95,4 % de establecimientos económicos, pero apenas participan del 16% del total de ventas. Contradictoriamente, las grandes empresas, que representan apenas el 0,2 del número total de establecimientos económicos, suman el 44.1 % del total de ventas, pero solo generan el 32 del empleo. Sus ganancias se maximizan, porque duplican el porcentaje de venta que manejan. Los establecimientos medianos, generan 642.010 empleos y captan el 24 % de las ventas. A nivel global, 1% de las unidades económicas, concentra el 90% de las ventas.
El elevado porcentaje de pequeñas unidades económicas es otra manifestación del subdesarrollo económico, porque sus actores a falta de espacio y oportunidades en el empleo público o privado, para no padecer en el desempleo absoluto o subempleo, opta por iniciativas propias y lucha en condiciones de profunda desigualdad por sostener sus micro empresas.
Otro de los indicadores de la inequidad del modelo económico, está determinado por el acceso al crédito; solo un 21 % de empresas declara tener acceso al crédito; no habiendo datos respecto a la participación subsectorial en el mismo, por información ampliamente conocida, se sabe que la participación de las medianas y sobre todo de las microempresas en el crédito es insignificante y lo hace en condiciones de clara desventaja, lo que les impide retener excedentes, crecer y aún permanecer en la actividad. De ello resulta, que a través del sistema financiero, el ahorro nacional de los pobres va a parar a los sectores de poder económico; es decir, los pobres financian el crecimiento económico, la acumulación de riqueza y sustentan el poder de los ricos.
Las cifras publicitadas dan cuenta de la vigencia de un MODELO ECONOMICO DE ABSOLUTA INEQUIDAD Y HABLA DEL FRACASO POLITICO DE QUIENES HAN GOBERNADO EL ECUADOR, que han permitido y favorecido a los grupos de poder económico, desamparando a los más pobres. Necesitamos, diseñar un nuevo modelo, que viabilice un desarrollo social justo, equilibrado, incluyente, democrático, fórmulas efectivas para la redistribución de la riqueza vía tributaria, gravando a los activos y al patrimonio y de manera progresiva; reforma agraria, para la redistribución de la tierra, que implique la ampliación del espacio agrícola con la incorporación de tierras improductivas y recuperación de otras, límites a la extensión de la propiedad agraria y el uso de fórmulas asociativas de propiedad, que abran paso al empleo de tecnologías y mecanización agrícola; el Estado deberá hacer su parte construyendo infraestructura y facilitando insumos a costos razonables; su tarea, intervenir en la comercialización, acercando productores a los consumidores, para que los primeros reciban precios justos y de sustentación y los segundos, precios razonables relacionados con los costos de producción. El sistema tributario debe ser instrumento para impulsar el desarrollo, que incentive la actividad productiva, aliente la producción nacional, desestimule el consumo, sobre todo el de carácter suntuario. Finalmente, aconsejamos un marco legal adecuado y regulatorio, que garantice transparencia en la actividad económica, competencia leal y tratamiento justo al consumidor.
*PROFESOR UNIVERSITARIO
hugoibarraparra@hotmail.com
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